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¿Por qué no recuerdo mis números de teléfono?

El 71% de los británicos asegura que no recuerda el número de teléfono de sus hijos y el 87% asegura que desconoce el número de teléfono del colegio.

¿Por qué no recuerdo mis números de teléfono?

Antes de la era digital, cuando alguien ligaba en una discoteca y tenía la suerte de que le dieran el número de teléfono, solo tenía una opción: memorizarlo. Eran solo unas pocas cifras —en aquel entonces no había ni móviles ni hacía falta marcar el prefijo provincial— pero si había nervios, emoción o un par de copas de por medio, el proceso de memorización se complicaba. Aun así, la motivación era alta y los números quedaban registrados a fuego en el cerebro. Y ahí compartían espacio con otros datos importantes: el teléfono de casa, el del trabajo, el de la casa del pueblo y el de la tía Paqui.

Luego llegaron los teléfonos y los esfuerzos por memorizar quedaron atrás porque con sacar el móvil y apuntar el número en la agenda ya era suficiente. Ya sabes cómo continúa la historia, ¿verdad? Este es el capítulo en el que estamos: ya no somos capaces de aprender ni de recordar una serie de números y así lo ha demostrado un estudio titulado Amnesia digital, llevado a cabo por la empresa especializada en seguridad informática Kaspersky.

El trabajo, en el que se analiza cómo los diferentes dispositivos e Internet afectan a la forma en la que recordamos y aprendemos las cosas, revela que la mitad de los sujetos analizados es incapaz de recordar el número de teléfono de sus hijos o de su trabajo sin mirar la agenda de su teléfono. Estas cifras son peores para los ciudadanos británicos: el 71% asegura que no recuerda el número de teléfono de sus hijos y el 87% asegura que desconoce el número de teléfono del colegio.

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Los investigadores de Kaspersky aseguran que esta incapacidad para recordar números importantes se debe, básicamente, a que somos muy vagos y confiamos en exceso en los móviles y otros dispositivos para estos menesteres. Pero, aunque a muchos les parezca que llevar en el bolsillo miles de números sin necesidad de recordarlos es un adelanto tecnológico maravilloso, para los autores del trabajo puede llegar a ser peligroso.

Y no porque nos estemos volviendo progresivamente tontos, sino porque perder esa valiosa información —porque el móvil se extravíe, sea robado o porque quede inutilizado— genera un gran estrés, por lo menos para el 51% de los norteamericanos o para el 40% de los europeos entrevistados para el estudio.

(*) Texto escrito por Néstor Parrondo para El Huffington Post

 

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Proyecto GloBallast para la Gestión de Aguas de Lastre

fig globallastLa introducción de especies invasoras se considera una de las mayores amenazas para los océanos en el mundo y puede causar impactos extremadamente severos al ambiente, la economía y la salud. El agua de lastre de los buques ha sido identificada una de las vías de introducción de especies exógenas más importantes. Cuando los barcos navegan a media capacidad de carga necesitan lastre para tener una navegación estable y segura, por eso requieren tomar agua que almacenan en tanques que posteriormente es vertida en puerto cuando el barco es cargado, lo que puede ocurrir a miles de kilómetros de distancia o en otro continente.
Para abordar este problema, la Organización Marítima Internacional OMI, entidad responsable a nivel mundial de la seguridad marítima, creó el Programa Global de Manejo de Aguas de Lastre, conocido como Globallast. Desde 2006 se viene implementando el proyecto OMI/PNUD/GEF “Construyendo Asociaciones para Asistir a los Países en Vías de Desarrollo a Reducir la Transferencia de Organismos Acuáticos Dañinos en Aguas de Lastre de los Buques” (GloBallast Partnership), con miras a la implementación de medidas que tiendan a prevenir el problema a escala global.

El principal objetivo de este programa es ayudar a los países y/o regiones particularmente vulnerables a expedir reformas legales y políticas para alcanzar los objetivos de la Convención Internacional para el Control y Manejo del Aguas de Lastre de los Buques y Sedimentos, adoptada por IMO en febrero de 2004. El fortalecimiento institucional a través de la construcción de capacidades y de la cooperación técnica de programas como el GloBallast es vital para proteger a los Estados vulnerables y con creciente riesgo de la bio-invasión acuática.

logo globastEl proyecto es coordinado a nivel regional por CPPS e incluye además a Argentina, a través de las autoridades marítimas de los seis países. De acuerdo a su nivel de compromiso con el proyecto, los países se identifican como líderes (Argentina, Chile y Colombia) o socios (Ecuador, Panamá y Perú).

A través de este proyecto, docenas de funcionarios de han capacitado en temas tales como gestión de aguas de lastre a bordo, línea base biológica de puerto, toma de muestras, entre otros. Además se han realizado consultorías legales, económicas y biológicas. Los países han desarrollado e implementado una estrategia regional que aterriza en estrategias nacionales para una plena implementación de las directrices de OMI.logo globast

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El reciclaje de basura transforma la vida de 9 comunidades de la Ruta del Spondylus

En la punta de Montañita los niños miembros del Club Ecológico de la localidad salen con adultos en minga a limpiar la playa. Foto: Nina Romero / El Telégrafo

 

Desde hace 5 años participan en un proyecto que recolecta plásticos de las playas. En Ballenita han ganado hasta $ 500 al mes con el impuesto redimible a botellas. Para ellos representa una fortuna.

La vida junto al mar es apacible en Ballenita y Olón, península de Santa Elena. A pesar de las limitaciones económicas de las pequeñas comunidades costeras, algunas familias no parecen dar mayor importancia a las carencias, por el contrario, la brisa y el sonido de las olas ayudan a llevar la rutina con buena disposición.

Cada mañana las madres llevan a sus hijos a la escuela, para luego regresar a preparar los alimentos. Los hombres salen a trabajar.

No todos son pescadores, muchos tienen pequeños negocios relacionados al turismo, aunque es notorio que las mujeres son el ‘músculo’ del hogar.

Hace 5 años, estos habitantes de localidades a lo largo de la Ruta del Spondylus se comprometieron con un proyecto que cambió su cotidianidad.

Por las mañanas ya no llevan de la mano solo a los niños, también sostienen bolsas para recoger materiales de desecho, botellas, cartones y cualquier objeto que dañe la imagen de la playa o de sus pequeñas y polvorientas calles.

“Cuando regresamos, hasta en los buses recogemos botellas”, dijo Lourdes González, habitante de Ballenita e integrante activa de un proyecto ambiental de la empresa Plásticos Industriales. Si bien se trata de una iniciativa privada, son los habitantes costeros quienes le dan vida a la campaña.

María Verónica Larrosa, vocera de la empresa, comentó que la mayoría de los desechos plásticos de la industria llegaban a estas zonas costeras, pero no cumplían su ciclo.

“Son productos que deben tener un correcto procesamiento y una disposición final adecuada, pero no estaban siendo tratados ni reciclados”.

Las poblaciones que participan en el proyecto son Ballenita, San Pedro, San Pablo, Valdivia, Ayangue, Libertador Bolívar, Olón, la Punta de Montañita y Curía.

Manuel Yagual, coordinador de la actividad en Ballenita, un balneario de 2.800 habitantes, mencionó que comenzaron con 20 familias de la localidad y ahora son 70. Esto les ha permitido mantener no solo la limpieza de su entorno, sino también ganar algo de dinero.

La localidad ha llegado a recibir hasta $ 500 al mes, lo que, si bien no es una gran cantidad, es recibido con agrado por sus habitantes.

Cada mes, un camión contratado por la empresa se desplaza desde Guayaquil hasta estas comunidades para cargar el material de desecho y hacer el pago a los recicladores. Las familias se reúnen en un punto y allí entregan todo el material.

Por lo regular el vehículo llega con $ 600 a la península, pero en los mejores tiempos de recolección -que casi siempre es el de temporada playera-, no alcanza a visitar todas las poblaciones.

Según Yagual, su familia ha llegado a recolectar hasta 40 kilos de botellas plásticas, vidrios y cartones. Otros alcanzan los 80 kilos.

La actividad de recoger desechos por calles y playas ha despertado también nuevas ideas entre pobladores. González, por ejemplo, aprendió cómo transformar un viejo short en un bolso con ayuda de ganchos y tiras de lana reciclados.

“Quién sabe si a futuro podríamos crear alguna microempresa, ese es nuestro objetivo”. Yagual señaló que con el dinero adquirieron un juego de mesas y sillas plásticas para uso de la comunidad.

Para el pago, el programa ‘Con Pica recicla’ maneja las tarifas del Servicio de Rentas Internas (SRI) del impuesto redimible a botellas plásticas: 2 centavos por cada una.

Un cambio de cultura

A lo largo de este tiempo la Ruta del Spondylus sufrió una transformación. Adultos y niños ahora conocen por qué reciclar tiene su impacto positivo en el ambiente. Saben clasificar los desechos orgánicos e inorgánicos, el plástico y el vidrio como expertos.

Bajo tales principios lo hacen en casa y cada mes salen en minga a recorrer las playas para dejarlas limpias.

En la punta de Montañita, con el revuelo propio de la infancia, los chicos corren descalzos por la arena para alcanzar primero una botella, una tarrina o una cuchara plástica que luego depositan en sus respectivos sacos.

Casi siempre van acompañados por las mujeres de la familia. Los extranjeros propietarios de restaurantes y hoteles de la punta de Montañita colaboran, los animan y convierten la recolección en un juego.

Desde los 6 hasta los 12 años, los niños de todas las comunidades asisten cada sábado a un club ecológico en donde aprenden los principios del cuidado ambiental y desarrollan habilidades artísticas, pintan, hacen adornos y murales con material reciclado.

Una colorida escena costera hecha con tapas de botellas se exhibe en uno de los caminos de la punta de Montañita, entre las estructuras de caña de los hoteles de corte ecológico, característicos de este balneario.

Al final del año, las familias reciben otros incentivos económicos por parte de la empresa. El único requisito es participar en las actividades y tener una playa libre de desechos. Yagual aseguró que Ballenita permanece 80% limpia.

Jefferson Tigrero, presidente de la comuna de Olón, dijo que el interés en la conservación y lo involucradas que están las más de 70 familias en este proyecto les ha cambiado la vida. (I)

Datos

Plásticos Industriales ha colocado 64 estaciones de reciclaje en Guayaquil, 10 en Playas y 39 en la isla Santay, con la finalidad de receptar los desechos de la ciudadanía.

Según datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), hasta noviembre de 2014 se devolvieron alrededor de $ 25 millones a centros de acopio y recicladores en el país. La normativa fue expedida en 2011.

El reciclaje de una funda de elementos no orgánicos disminuye en 5% la huella de carbono. En Ecuador cada persona produce 0,75 kilos de residuos al día.

Desde hace 5 años participan en un proyecto que recolecta plásticos de las playas. En Ballenita han ganado hasta $ 500 al mes con el impuesto redimible a botellas. Para ellos representa una fortuna.

Fuente de la noticia:
Nina Romero / Diario El Telégrafo

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Plantas utilizan señales asociadas al estrés

Londres, 31 jul (PL) Una nueva investigación halló que las plantas utilizan señales que normalmente se asocian con animales estresados, a pesar de no tener un sistema nervioso, reflejó el último número de la revista Nature Communications. Los investigadores del Centro de Excelencia en Biología de Energía de Plantas, del Consejo Australiano de Investigación, informan en el estudio de cómo las plantas responden a su entorno con una combinación de respuestas químicas y eléctricas similar a la de los animales. “Hemos sabido durante mucho tiempo que el neurotransmisor animal GABA (ácido gamma-aminobutírico) es producido por las plantas bajo estrés, como cuando están bajo sequía, salinidad, virus, suelos ácidos o temperaturas extremas”, dijo Mateo Gilliham, de la Escuela de Agricultura, Alimentación y Vino de la Universidad de Adelaida. Se ha descubierto que las plantas producen GABA de manera similar a los animales, lo que da como resultado señales eléctricas que finalmente regulan el crecimiento de las plantas cuando están expuestas a un ambiente estresante, agregan los expertos. Los expertos creen que identificar cómo usan las plantas ese mecanismo como señal de estrés abre nuevas posibilidades para modificar la respuesta de los cultivos agrícolas a los patógenos y las malas condiciones ambientales, que representan la mayoría de las pérdidas de rendimiento en el planeta, causante de la escasez de alimentos. El investigador Stephen Tyerman señala que este hallazgo será una nueva herramienta para ayudar en el esfuerzo global por criar cultivos más resistentes al estrés para combatir la inseguridad alimentaria. También, los especialistas opinan que estos hallazgos podrían explicar por qué determinados medicamentos derivados de plantas que son utilizados como sedantes y antiepilépticos funcionan en los seres humanos, y apuntan a futuros beneficios en el campo de la medicina. En el trabajo participó personal de las universidades de Adelaida, Tasmania y Maryland, y del Instituto Gulbenkian de Portugal. mgt/abm

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Cubanet Cuba registra diez récords de temperatura máxima en julio

Alcanzaron en su mayor marca los 38,2 grados Celsius. Se prevé continúe igual en el venidero mes de agosto

viernes, julio 31, 2015 |   |  0 Comentarios comment count

mucho-calorLa Habana (EFE).- Cuba registró durante julio diez récords de temperatura máxima que alcanzaron en su mayor marca los 38,2 grados Celsius, comportamiento que se prevé continúe igual en agosto, indicaron hoy medios oficiales.

El mayor valor de estos récords fue medido en la localidad de Contramaestre, Santiago de Cuba (este del país) y se sitúa a solo 6 décimas del récord nacional de calor de 38,8 grados, medido en Jucarito, Granma (este), el 17 de abril de 1999.

Las restantes marcas se registraron en estaciones meteorológicas situadas en las provincias de Holguín (este), Matanzas (oeste), Cienfuegos (centro) y en la Isla de la Juventud (al suroeste de La Habana).

El calor agobiante de este verano en la isla es favorecido por la poca nubosidad, la intensa radiación solar, la debilidad de los vientos y la sequía que afecta a la mayoría del país, indicó el diario estatal Granma.

Fuentes del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología (INSMET) informaron además que el miércoles pasado se midió una máxima de 39,3 grados Celsius en la recién instalada estación automática en la ciudad de Bayamo (este).

Al no estar incluida la instalación en la red de estaciones meteorológicas convencionales, el registro no es considerado un nuevo récord nacional absoluto de calor, sin embargo el INSMET afirmó que será estudiado.

Según análisis de expertos y lo sugerido por los modelos, agosto será también muy cálido, con temperaturas máximas y mínimas por encima de lo normal en toda la isla.

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Investigar en ríos. Los nutrientes en un ecosistema en movimiento

Los ríos reciben materiales procedentes de los bosques, campos o ciudades. De manera natural, estos materiales nutren los ríos pero, en exceso, los pueden contaminar. Investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC) utilizan una metodología innovadora que permite seguir las rutas de los nutrientes en los ríos y conocer el impacto de la actividad humana.

Río La TorderaDesde que nacen hasta que mueren en el mar, los ríos pueden recorrer centenares o miles de kilómetros, en los que reciben materiales procedentes de la cuenca que drenan. Estos materiales son transportados aguas abajo y, en forma de nutrientes orgánicos o inorgánicos, pueden ser utilizados por los organismos o transformados por procesos químicos naturales. Cuando las entradas de materiales llegan en exceso, esta depuración natural deja de funcionar de manera eficiente.

El Grupo de Investigación de Biogeodinámica y Biodiversidad del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC) estudia los procesos biológicos, geológicos y químicos de los ríos con una nueva metodología que utiliza isótopos estables como marcadores y ha permitido seguir con mucha precisión las rutas del nitrógeno en los ríos, y examinar cómo varían en función del tipo de usos en la cuenca. Un mayor conocimiento del impacto de la contaminación por nitrógeno en el funcionamiento de los ríos ayudará a gestionar mejor los ecosistemas fluviales y de ribera.

Un ecosistema en movimiento

El continuo movimiento de las aguas del río llevó a un conocido filósofo a afirmar que ninguna persona se bañaría dos veces en el mismo río. Sin intención de entrar en cuestiones de tipo filosófico, lo que está claro es que el incesante movimiento de las aguas convierte el río en un ecosistema peculiar y altamente dinámico, dónde viven y se relacionan diferentes comunidades de seres vivos (bacterias, hongos, algas, invertebrados, etc.) con entradas y salidas de materiales, que varían en función del tramo y de la época del año.

“En los ríos, el ciclo del nitrógeno se ‘cierra’ aguas abajo; más bien habría que visionarlo como una espiral”

La suerte de los materiales, normalmente en forma de nutrientes orgánicos o inorgánicos, una vez llegan al río, depende de varios factores que tienen que ver con el relieve geológico, el régimen hídrico, el lugar, la cantidad o el clima. Es posible que, a una determinada altura del río, unos organismos, pongamos por caso, las algas que viven en el cauce del río, capturen los nutrientes que necesitan, los cuales quedan retenidos temporalmente. Estos nutrientes pueden ser liberados aguas abajo por la ingesta de pequeños invertebrados o por senescencia de las algas e, incluso, en algunos casos, los nutrientes pueden ser eliminados completamente. De manera natural, los procesos biológicos y químicos que transforman los nutrientes actúan como una especie de sistema de autodepuración, que le permite al río asimilar y transformar las entradas de el exterior.

Desde hace años, el equipo de Eugènia Martí del Grupo de Investigación de Biogeodinámica y Biodiversidad del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC), junto con investigadores del Departamento de Ecología de la Universidad de Barcelona, estudia estos procesos biogeoquímicos en los ecosistemas acuáticos. Actualmente está aplicando una metodología innovadora que utiliza isótopos estables -en combinación con otros marcadores hidrológicos y metabólicos- que permite seguir y cuantificar las diferentes vías de captación y transformación del nitrógeno en ríos.

Trazar el ciclo del nitrógeno

El nitrógeno es imprescindible para formar las proteínas de los seres vivos y, aunque es el elemento más abundante de la atmósfera (79%), la mayor parte de organismos no lo pueden captar directamente. Es gracias a una serie de procesos, que forman parte del ciclo del nitrógeno, que el nitrógeno molecular de la atmósfera pasa a formas que los organismos pueden utilizar.

En el río, la entrada de nitrógeno se da en forma de materia orgánica o inorgánica, particulada o disuelta. Una vez allí, este nutriente sufre una serie de transformaciones a medida que va siendo transportado aguas abajo. Por eso, en el caso de los ríos, más que pensar en el ciclo del nitrógeno, haría falta visionar este ciclo en forma de una espiral.

“La eliminación de nitrógeno hacia la atmósfera puede ser una vía clave para reducir su exceso en los ríos”

El nitrato (NO3) es la principal forma disuelta de nitrógeno inorgánico y también la forma con la que algunos organismos asimilan el nitrógeno. Los investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC) y de la Universidad de Barcelona estudian la manera cómo el nitrato es retenido temporalmente por los organismos, transformado en productos de excreción, devuelto al agua y cómo también puede ser eliminado, en forma de nitrógeno molecular, hacia la atmósfera (desnitrificación).

Para superar las limitaciones que suponen los habituales experimentos de enriquecimiento de nutrientes y los de incubación, los investigadores han apostado por el uso de isótopos estables del nitrógeno (15N) como marcadores del NO3, los cuales permiten cuantificar varios procesos simultáneamente a escala de tramo en el río mismo. El trabajo se ha centrado en investigar las rutas del nitrógeno en tres tramos diferentes de la cuenca del río Tordera en función del uso del suelo adyacente a los ríos: forestal, agrícola y urbano. Se ha visto que, en estos ecosistemas, el ciclo de nitrógeno se produce de manera muy rápida y que hay grandes diferencias en la captación de NO3, regeneración, transformación y exportación, según el tramo.

Una de las principales constataciones es que en los tramos humanizados (urbano y agrícola) hay una actividad considerable de eliminación del nitrógeno hacia la atmósfera (desnitrificación). Esto podría indicar que, en ambientes altamente humanizados, esta vía de eliminación de nitrógeno puede constituir un mecanismo clave a la hora de reducir el exceso de este elemento procedente de la agricultura y la actividad urbana, y que también podría contrarrestar la menor eficiencia de asimilación por parte de los organismos debido a las condiciones de saturación.

Investigación y gestión

La investigación con isótopos estables que realiza el equipo de Eugènia Martí en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC), por el momento centrada en el ciclo del nitrógeno, puede trasladarse al estudio biogeoquímico de otros elementos que tienen relevancia en los ecosistemas fluviales. En conjunto, la realización de mayor investigación en esta dirección permitirá obtener un conocimiento más completo del funcionamiento de los ríos y, también, del impacto de la actividad humana. En otro orden de las cosas, esta investigación cada vez más incluye aspectos que evalúan las consecuencias de un cambio climático del que los ecosistemas acuáticos no pueden escapar.

Aparte de permitir conocer mejor los ríos, esta investigación sirve para evidenciar, una vez más, que los ríos son algo más que el agua que llevan. Son ecosistemas que están formados por comunidades de organismos vivos que dependen del caudal de agua, de las entradas y salidas de nutrientes, de la geología, etc. Se espera que un mayor conocimiento biogeoquímico de los ríos facilitará una mejor gestión de los ecosistemas fluviales.

Laura Valls
Unidad de Cultura Científica

Perfil del grupo

Eugènia Martí. Científica titular del CSIC en el Centro de Estudios Avanzados de BlanesEugènia Martí. Científica titular del CSIC en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes

Eugènia Martí Se doctoró en 1995 en el Departamento de Ecología de la Universidad de Barcelona y posteriormente hizo una estancia investigadora de casi tres años en el Laboratorio Stream en el Departamento de Biología de la Universidad State de Arizona (Arizona, EE.UU.). Desde 1999 ha estado trabajando en el CEAB (CSIC) en colaboración con el grupo de ecología fluvial.

Su investigación se centra principalmente en la biogeoquímica y los procesos hidrológicos en los ecosistemas de río, así como sobre las interacciones entre las corrientes y las zonas de ribera. Está familiarizada con el uso de técnicas convencionales y de isótopos estables. Aunque su investigación inicial se centró principalmente en los ríos prístinos (fundamentalmente de las zonas semiàrides y áridas), en los últimos años ha dirigido su trabajo en los ríos con cierto impacto de la actividad humana.

Enlaces externos: Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC)

Departamenot de Ecología de la Universdadt de Barcelona

Consultar la publicación de esta investigación en Biogeosciences

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