El ruido, un riesgo oculto para la salud

Según la Organización Mundial de la Salud, el ruido es el segundo riesgo ambiental para la salud en Europa. Si bien la legislación vigente de la UE al respecto es adecuada en términos generales, los Estados miembros no hacen lo suficiente para aplicarla. Las medidas de reducción del ruido tienen una buena eficacia de costes, pero falta sensibilización y es preciso poner en práctica soluciones para este problema.

Uno de cada cuatro europeos padece niveles de ruido potencialmente nocivos. Suelen quejarse de pérdida de sueño, falta de concentración y altos niveles de estrés. Pero la contaminación acústica también puede causar diabetes, accidentes cerebrovasculares e infarto de miocardio.

El VII Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente contiene el objetivo claro de reducir significativamente la contaminación acústica hasta situarla más cerca de los niveles recomendados.

Karmenu Vella,
Comisario de Medio Ambiente de la UE

Como el comisario Karmenu Vella recordó en la conferencia «Noise in Europe» celebrada este año, siempre hemos sabido que el ruido nos perjudica. También afirmó que la Directiva relativa al ruido ambiental es adecuada para identificar y reducir los niveles acústicos en los lugares donde vivimos, trabajamos y jugamos. Sin embargo, no se está aplicando en todo su potencial. Los Estados miembros deben esforzarse más, no solo para aplicarla plenamente, de conformidad con los objetivos del VII Programa General de Acción en materia de Medio Ambiente, sino también para integrar el principio de que quien contamina, paga y así garantizar un entorno competitivo justo.

Aunque las medidas de reducción del ruido tienen una buena eficacia de costes, falta sensibilización y es preciso poner en práctica soluciones para este problema. Como añadió la comisaria de Transporte Violeta Bulc, «Solo si desarrollamos una comprensión y una sensibilización mayores sobre el problema del ruido, centrándonos en los proyectos adecuados y con el respaldo de la legislación, tendremos alguna esperanza de abordar el problema del ruido en el transporte». El tráfico rodado es la principal fuente de contaminación acústica de Europa, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Conseguir apoyo

La herramienta Environmental Implementation Review de la Comisión puede ayudar a los Estados miembros a identificar las carencias en su aplicación de la legislación de la UE, así como a hallar e intercambiar soluciones innovadoras para cubrirlas. Existen proyectos tangibles, como NEREiDE y ENOVAL, que plantean ideas innovadoras para reducir el ruido nocivo. Las soluciones abarcan desde carreteras con la superficie recubierta de caucho amortiguador hasta motores más limpios y silenciosos para las aeronaves, pasando por una planificación urbana distinta que tenga en cuenta el ruido del transporte.

Las autoridades locales, sobre todo de las áreas urbanas, necesitan apoyos adicionales. En este sentido, iniciativas como la Asociación Europea para la Innovación en Ciudades y Comunidades Inteligentes (EIP-SCC) y la Agenda Urbana de la Unión Europea les ayudan a mejorar la sensibilización y a abordar los efectos más perjudiciales del ruido para los europeos.

 

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