Barcelona cifra en 250 las muertes anuales por contaminación

La Agencia de Salud Pública de la ciudad también relaciona con la polución del aire 1.500 ingresos hospitalarios
Vista de Barcelona desde el monte Tibidabo cubierta por la polución / Foto: CvE Vista de Barcelona desde el monte Tibidabo cubierta por la polución / Foto: CvE.

Un informe de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) cifra en un mínimo de 250 muertos y 1.500 ingresos hospitalarios anuales por superar los límites de contaminación que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante la última década, y que se ha presentado este miércoles a la Mesa Contra la Contaminación del Aire de Barcelona.

La teniente de alcalde de Movilidad, Ecología y Urbanismo de Barcelona, Janet Sanz, y la comisionada de Salud, Gemma Tarafa, han presentado el informe en una rueda de prensa: “Hace falta sensibilización y esfuerzo de corresponsabilidad de la ciudadanía y la administración”, ha expresado Sanz.

En concreto, el estudio calcula que superar el límite medio anual de dióxido de nitrógeno (NO2) de la OMS ha provocado la muerte de 90 personas y 67 hospitalizaciones anuales, mientras que superar la media de partículas de suspensión PM 2,5 ha causado 162 muertos por causas cardiovasculares y 1.386 urgencias por enfermedades respiratorias, lo que suma un total de 250 muertos y 1.500 ingresos.

Un aumento de la mortalidad del 40%

Asimismo, el ASPB ha analizado el impacto sobre la salud de los episodios de contaminación: el episodio por PM 10 de febrero de 2016 provocó un aumento de la mortalidad del 40% respecto a la cifra media de otros días de la semana sin episodio: “Barcelona es la única ciudad del mundo que puede realizar estos estudios a corto plazo”, ha asegurado Tarafa.

A largo plazo, ha dicho que una reducción de 1 mg/m3 de la concentración media de NO2 –que actualmente es de 35,6 mg/m3– hubiera evitado 59 muertes al año, mientras que una disminución de 5 mg/m3 provocaría hasta 295 muertes menos, además, si se hubiera reducido 1 mg/m3 la concentración media de PM10 –la media es de 15,5 mg/m3– se hubieran evitado 88 muertes, y una reducción de 5 mg/m3 evitaría 436.

En este sentido, la principal conclusión del trabajo es que la contaminación tiene un mayor impacto en la salud a largo plazo que durante los episodios concretos, y Tarafa ha destacado que el Informe de Evaluación de la Calidad del Aire en la Ciudad de Barcelona 2016 del ASPB ya alertó que en 2012 se produjeron 650 muertes por exposición a la contaminación a largo plazo.

Este trabajo ha analizado datos reales entre los años 2006 y 2016 de la capital catalana en relación a la contaminación captada por las 11 estaciones de medida que existen en la ciudad, así como la mortalidad, ingresos hospitalarios y visitas a los servicios de urgencias de sus residentes, que se han cruzado con datos de temperatura, estacionalidad, nivel de alérgenos y presencia de la gripe.

Sanz y Tarafa han celebrado que este estudio permitirá medir el impacto de las medidas contra la contaminación a corto, medio y largo plazo: “Se trata de un sistema de vigilancia para medir los impactos en salud de la contaminación y de los efectos de las medidas que impulsamos”, ha subrayado la comisionada.

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