Presentan un proyecto que usa drones para anticipar la marea roja

Un grupo de científicos del Conicet diseñó una red de unidades móviles y autónomas que monitorea en tiempo real los parámetros del ambiente acuático; permitiría anticipar la llegada de la marea roja en la costa atlántica argentina

Jueves 07 de septiembre de 2017
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El plan de los investigadores propone usar drones para detectar la explosión de microalgas tóxicas que se llama marea roja
El plan de los investigadores propone usar drones para detectar la explosión de microalgas tóxicas que se llama marea roja. Foto: Archiv.

Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, existen más de 2000 casos por año de intoxicaciones en humanos causadas por la marea roja, con un 15% de mortalidad asociada. En la Argentina esto se traduce, además, en un impedimento para consumir una amplia variedad de frutos de mar durante largos periodos de tiempo con las consecuencias económicos que eso implica.

Este fue el puntapié para que un grupo de científicos platenses, en su mayoría pertenecientes al Conicet de esa ciudad, para pensar y diseñar un proyecto que permita monitorear en tiempo real el mar argentino y determinar con la suficiente anticipación cuándo habrá una excesiva proliferación de microalgas tóxicas, lo que comúnmente se conoce como marea roja.

Debido a los cambios climáticos a nivel mundial, se sabe que el crecimiento descontrolado de algas es cada vez más frecuente, por lo que la problemática de base es en realidad más amplia y es necesario contar con información que permita predecir la ocurrencia de estos eventos, los cuales pueden ser detectados con la tecnología ya disponible.

Mapas actualizados

“El prototipo que pensamos consiste en una red de unidades móviles y autónomas, es decir drones , dotadas de sensores que permiten el monitoreo online de parámetros físicos y químicos para estimar parámetros biológicos del ambiente acuático. Dentro de las magnitudes que mediremos podemos mencionar temperatura, corrientes eólicas y marinas, pH, oxígeno disuelto, metales pesados y salinidad, a partir de las cuales se puede prever la presencia de toxinas y bacterias”, explica a LA NACION Letizia Bauzá, química del Centro Científico Tecnológico del CONICET La Plata. Una vez obtenidos los datos, se podrán confeccionar mapas actualizados del ecosistema y predecir cambios en de los parámetros de acuerdo a las tendencias observadas.

El proyecto surgió en las etapas preliminares del concurso AllTec donde se presentaron varias problemáticas que impactan principalmente a nivel sanitario y económico. El certámen, que reparte más de un 1 millón de pesos en horas de laboratorio y mentoreo de proyectos, busca ser la plataforma de lanzamiento de emprendimientos de alto valor agregado que impacten positivamante en la economía de la provincia.

Foto: Archivo
“Nos llamó la atención una nota informativa sobre la marea roja a nivel nacional, pero éste es un caso particular de un problema más amplio que es la alteración de los ecosistemas acuáticos. Por otro lado, el proyecto permite aportar conocimientos científicos y tecnológicos ya que se apoya en la experiencia de un grupo multidisciplinario”, agrega Bauza.

En una primera etapa de desarrollo el grupo de científicos conformado por María Yanina Pasquevich, Jesús Fajardo, Leandro Gutiérrez y Letizia Bauzá, estimó que una unidad puede llegar a costar entre 3000 y 5000 dólares. “El componente más costoso es el dron que debe ser robusto para soportar la experiencia en el océano, por ejemplo. Sin embargo, los drones son cada vez más accesibles y somos optimistas que el costo total de cada unidad será mucho menor”, apuntó la especialista.

Bivaldrone

Durante la presentación del proyecto, el grupo de científicos explicó que “la predicción de estas proliferaciones de microalgas contribuye de manera directa con aspectos económicos, sanitarios y turísticos, al regular de forma óptima la veda de la pesca, el consumo de mariscos (acumuladores de toxinas) y las zonas no aptas para recreación”. Además, los datos adquiridos, contribuirán con los registros meteorológicos que serían útiles para el sistema científico tecnológico aportando datos sobre las variaciones en el tiempo y en el espacio de cada uno de los parámetros. En definitiva, el proyecto fue pensado de manera tal de evitar un fuerte impacto ambiental en la región marítima argentina.

La idea de los científicos platenses ya tiene nombre, BivalDrone y actualmente participa del concurso AllTec que organiza el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires, la Universidad de San Martín, a través de la oficina de Bioemprendedores y Transferencia del IIB-INTECH (Bioloop), la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB) y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) y que se encuentra en la etapa final de selección de proyectos.

Según los estudios previos de los científicos del proyecto, existe una correlación muy grande entre el aumento de la temperatura y la proliferación descontrolada de algas, y la subsiguiente producción de toxinas. “En un contexto de calentamiento global, como el que estamos viviendo hoy en día, la frecuencia de estos episodios ha aumentado y continuará haciéndolo de forma más agresiva, poniendo en peligro un recurso tan importante como es el agua. Entendemos que con nuestra propuesta se puede proveer información clave en modelos de predicción meteorológicos complementando los datos adquiridos por los observatorios terrestres y satélites. De esta forma se pueden plantear políticas de Estado para minimizar el impacto de este tipo de eventos”, concluyó Bauzá.

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