La temporada de huracanes será extremadamente activa

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Un relámpago sobre Ciudad de México el martes antes de la llegada de Franklin, ahora huracán categoría uno. Credit Bernardo Montoya/Agence France-Presse — Getty Images.

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Meteorólogos del gobierno de Estados Unidos dijeron el miércoles que la temporada de huracanes en el océano Atlántico, la cual ya es intensa, podría ser la más intensa desde 2010 y es posible que se generen entre dos y cinco huracanes fuertes.

“Existe la posibilidad de que la temporada podría ser extremadamente activa”, dijo Gerry Bell, el principal meterológo de huracanes estacionales del Centro de Predicción Climática, una división de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. En total, afirmó, el centro pronosticaba de 14 a 19 tormentas, con vientos de 63 kilómetros por hora o superiores, incluidos de cinco a nueve huracanes.

Se considera a un huracán fuerte cuando alcanza la categoría 3 o superior de la escala de Saffir-Simpson, con vientos sostenidos superiores a los 176 kilómetros por hora.

La temporada de huracanes, desde junio hasta noviembre, ya ha sido activa, con seis tormentas tropicales. La más reciente, Franklin, se convirtió en huracán categoría uno el miércoles y registra vientos superiores a los 117 kilómetros por hora. Podría tocar tierra durante las próximas horas en Veracruz, México.

Sin embargo, la temporada normalmente es más activa desde agosto hasta octubre, esa es la razón por la cual la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ofrece cada año una actualización a la mitad de la temporada.

En mayo, Bell y su equipo pronosticaron una temporada por encima del promedio, con entre 11 y 17 tormentas tropicales y hasta cuatro huracanes fuertes. En un año típico, se forman en el Atlántico 12 tormentas tropicales y tres huracanes fuertes.

Bell dijo que conforme avanza la temporada, el pronóstico se ha vuelto más confiable, con un 60 por ciento de probabilidad de que la temporada sea por encima del promedio, en comparación con el 45 por ciento en mayo. La probabilidad de una temporada por debajo del promedio se ubica ahora en solo el 10 por ciento.

Bell afirma que las condiciones que se predijeron antes de la temporada se han desarrollado y es probable que persistan. Esas condiciones incluyen temperaturas océanicas más cálidas que el promedio y ráfagas de viento.

Los meterológos no realizaron predicciones sobre si las tormentas tocarían tierra.

La dirección de la tormenta es afectada por los patrones climáticos en el lugar conforme la tormenta se desarrolla y se mueve. Por lo cual es predecible solamente entre cinco y siete días antes, dijo Bell.

Sin embargo, usualmente, agregó Bell, en una temporada más activa, más tormentas se forman más lejos hacia el sur, en el Atlántico tropical. “Esas son las tormentas que generalmente se mueven más hacia el oeste”, dijo. “También se mantienen en condiciones propicias durante más tiempo, así que tienen mayores probabilidades de convertirse en huracanes”.

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