150 tortugas marinas son halladas muertas en aguas de Baja California Sur

(Notimex) — La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó la muerte de 150 ejemplares de tortuga marina, durante un recorrido efectuado por la Laguna Ojo de Liebre, ubicada en Guerrero Negro, Baja California Sur.

El organismo informó el viernes 30 de enero que la probable causa del deceso de las tortugas de la especie Chelonia midas agassizii fue la hipotermia, ante las bajas temperaturas que se registran en la región por los frentes fríos de la temporada.

En un comunicado, detalló que las tortugas se encontraron en un avanzado estado de descomposición, es decir hinchadas, reventadas y secas, por lo cual fue imposible tomar muestras para su análisis de laboratorio.

Se observó que ninguna presentaba algún tipo de laceración o herida en el cuerpo, y la mayoría de las tortugas se encontraban enteras y algunas desmembradas por especies carroñeras, como coyotes.

LEE: 14 ballenas y 16 tortugas son halladas muertas en Baja California Sur

De acuerdo con lo observado, los ejemplares marinos tenían varios días muertos, ya que una tortuga marina sin vida tiende a sumergirse por un periodo aproximado de tres a cinco días, hasta que empieza el proceso de descomposición, ya que los gases acumulados provocan la flotabilidad del cuerpo.

Posteriormente, las mareas arrojan los cuerpos reventados a las playas, donde son afectados por las especies carroñeras y las inclemencias del tiempo, condiciones que imposibilitan tomar muestras que garantice su debido análisis.

La Profepa informó que, con esta contingencia en la Laguna Ojo de Liebre, suman tres los eventos de mortandad de especies marinas en lo que va de este año.

Recordó que el pasado 13 de enero se encontraron 14 cadáveres de ballena gris, mortandad que de acuerdo con especialistas de la Sociedad Mexicana de Mastozoología Marina (Somemma) no es un evento extraordinario con respecto a registros de otros años, por lo cual se concluyó que la muerte estaba dentro de un rango normal para el área.

El mismo día se registró otro suceso en la zona de marismas de la Laguna Ojo de Liebre, donde se observaron 16 tortugas marinas de la especie tortuga prieta; cuya causa de muerte se atribuyó a hipotermia debido a las bajas temperaturas.

En México anidan siete de las ocho especies de tortugas marinas que existen: la tortuga blanca o verde, prieta, carey, lora, caguama, golfina y laúd; todas se encuentran en la categoría de “peligro de extinción”.

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Evalúan en Sudáfrica marcha de megaproyecto para telescopio

 Square Kilometre Array (SKA)Pretoria, 26 mar (PL) La ministra de Ciencia y Tecnología de Sudáfrica, Naledi Pandor, confirmó la buena marcha del Square Kilometre Array (SKA), megaproyecto internacional que hasta hoy involucra a 11 países, el cual construirá el radiotelescopio más grande del mundo. Durante una reunión celebrada aquí, Pandor evaluó con sus homólogos de Mozambique, Madagascar, Zambia, Mauricio, Kenia, Ghana, Namibia y Botswana la evolución del proyecto, destaca este jueves un reporte de la página SANews. “Estamos seguros de que la construcción del SKA comenzará en 2018 y se prevé que las primeras observaciones científicas se realizarán en 2020”, vaticinó.

La ministra explicó que la construcción del radiotelescopio, a cargo de un equipo internacional, se llevará a cabo en dos fases. Se refirió a la primera, en la cual está envuelta Sudáfrica porque albergará alrededor de 200 antenas o platos parabólicos -similares, pero mucho mayores, a las antenas de satélite domésticas-, mientras que Australia tendrá más de cien mil antenas dipolo, que se asemejan a las antenas de televisión. Recientemente Robert Braun, director científico de la Organización del SKA, advirtió que “gracias a estos dos instrumentos complementarios podremos abordar una amplia gama de la ciencia de frontera”.

En ese sentido, el experto señaló la posibilidad de “la observación de los púlsares y los agujeros negros para detectar las ondas gravitacionales predichas por Einstein, o la búsqueda de señales de vida en la galaxia”. También se espera estudiar uno de los últimos períodos inexplorados en la historia del universo, la época de la reionización, rebobinando hasta los primeros mil millones de años del universo, al momento en que se formaron las primeras estrellas y galaxias, enfatizó el especialista.

El proyecto cuenta con dos precursores ya en funcionamiento en ambos emplazamientos. El precursor del SKA en Sudáfrica, el telescopio MeerKAT, se integrará en el conjunto de antenas del SKA. Por su parte, el telescopio Australian SKA Pathfinder (ASKAP), que ya opera como un instrumento de primera clase en Australia Occidental, continuará proporcionando una capacidad de estudio líder en el mundo y complementará el programa del SKA. Para los conocedores, el SKA cambiará la comprensión del universo a través de una instalación científica muchas veces mejor que cualquiera de las existentes hasta ahora.

La Organización SKA, con sede en el Observatorio de Jodrell Bank (Reino Unido), se estableció en diciembre de 2011 como una empresa para formalizar las relaciones entre los socios internacionales y centralizar la dirección del proyecto. Los ministros de los países africanos incluidos en el plan SKA intercambiaron opiniones en esta capital la víspera para discutir la futura cooperación en radioastronomía, precisó SANews.

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Distance Education—Banned in Bahrain

Islam Alzeny / 22 Mar 2015

Arab Open University-Bahrain BranchArab Open University-Bahrain Branch
Distance education that allows adults with families and jobs to study in the evenings and on weekends has revolutionized education in many parts of the world. But not in Bahrain. A 2010 government decree blocks recognition of degrees earned through virtually all forms of distance education–programs run by institutions outside the country and aimed chiefly at working adults. Bahraini students’ only options are usually to study during the working week at the more than 20 higher-education institutions based in the country.
Although some local private universities offer evening programs, they cost up to $4,000 per semester, far higher than the cost of foreign institutions. Saeed Reda is a 28-year-old Bahraini citizen working in a private company in Manama, Bahrain. He is married and supports a family of five. He came from a low-income family that could not afford to pay for university for him and so he has been working since leaving high school. He says he still feels bitter about his failure to pursue higher education, especially when he sees that his former classmates have become engineers and teachers.
 He wants to correct his past mistakes but is blocked by the government decree, and can’t afford to leave his job. “I tried to enroll at Cairo University Open Education,” he added, “but the Bahraini ministry told me that it would not approve my certificate, which meant that I would spend a lot of money in vain.” Bahrain is certainly not the only Arab country where recognition of continuing education or online education is limited. Egyptian students say that even though degrees they have earned through distance education might qualify them to study for a master’s degree or a doctorate in the United States or the United Kingdom, Egyptian employers prefer degrees earned at standard, daytime university programs.
The 2010 resolution issued by the Ministry of Education in Bahrain ended recognition of all bachelor of science or art degrees or any other diplomas granted by foreign education institutions through online education, joint degrees, or branch campuses. The Open Arab University in Bahrain, part of the wider Open University network, offered two specialties in English that the government accredited but that many students considered expensive. Before this ministerial resolution, Bahrainis could also enroll in distance education at Egyptian universities such as Cairo and Ain Shams Universities, at a reasonable cost. Those two universities allowed students to take exams at their headquarters in Cairo or at one of their branches, such as Qatar and the Kingdom of Saudi Arabia, to make it easier for students who could not travel to Egypt.
The public relations department at the Ministry of Education in Isa Town emphasized that the 2010 resolution remains in place. The department said the National Committee affiliated to the ministry refuses to approve certificates granted by “irregular” educational systems because of their “poor educational outcome.” In 2013, the ministry did not approve of the certificates of some students, who had graduated from Egyptian universities, although it had clearly stated that it would approve students’ certificates if they had participated in open education before the resolution. The case was discussed several times in parliament and was even taken to court.
The ministry said such programs had inadequate educational supervision and did not comply with the Bahraini system, which requires students to sit for exams in the headquarters of the degree-granting institutions.
The ministry said that widespread cheating occurs in some of the universities’ open education centers, and accused them of being just for profit. In some visits to testing centers, an Al-Fanar Media correspondent did not observe mass cheating. Administrators at one center, Ibn Khaldon International School in Arqa in Riyadh, emphasized that their exams were held every semester under the supervision of Mohammad Al-Toukhy, a vice president, and Ahmed Galal, director of the Open Education Center, and two other professors.
The 80 students who sat for a recent exam came from many different countries. Male and female students sat in two different halls, according to Saudi tradition, and female supervisors monitored girls. This correspondent observed strict supervision by the examination monitors and university professors. When students were caught cheating, the supervisors said, the students’ exams were cancelled immediately and reported as invalid. Supervisors did not allow students to use bathrooms or mobile phones during the exams. A review of last year’s students’ grades revealed that many students don’t pass their courses, challenging the ministry’s allegation of lenience. Some students, however, after they received their textbooks, registered, and paid their fees, said they did not find as many lessons as they would like on the Internet.
 The center supervisors said that the students are issued university identification cards and, if they can make it to Cairo, can attend lectures and go to the library. Many of the students who fail their courses do so because of the time spent at their jobs, supervisors said, although they are working to lower the failure rate. The first semester tuition fees in Ain Shams University Center in Riyadh are 4,000 riyals for Egyptian students, equivalent to about $1,000. The fees for non-Egyptians are 7000 riyals or $1,860.
The university helps foreign students rent apartments close to the Saudi testing center, and the fees are reduced if the students sit for the exam in Egypt. By comparison, Bahraini private universities’ fees amount to 2,000 dinars or $5,300 per semester. Bahraini private universities, then, are almost three times more expensive than Egyptian ones. Private university fees are more than a fifth of the average annual income in Bahrain, which is 9,000 dinars or $24,153 in 2013, according to a recent report issued by the Arab Investment and Export Credit Guarantee Corporation. Ahmed, an exam taker at Ain Shams who preferred not to mention his family name, said he studies the same books taught to students of Bahraini universities, but he had to depend on himself to study and revise lessons without attending daily lectures.
Saudi Arabia, like other Gulf countries, does not recognize distance education, so graduates of those programs cannot get government jobs that require advanced degrees although the distance degrees may help graduates with private companies. But in Bahrain, graduates of distance-education programs cannot use their degrees to get either government or private-sector jobs. In Al-Jaffir in Manama, a man wearing a black suit was registering as a job seeker at a recruitment agency.
After a quick review of his documents, the recruiter told the man, who seemed to be prepared for the bad news, that though he held a university degree, they would register his name as a high school graduate because he had obtained his degree through a distance-education program at a European university. After a short argument, the man agreed and left the building.
Experts say perhaps education ministries who don’t trust the quality of education at programs for working adults could set up testing centers of their own to verify what these students have learned or even set up their own programs. In the meantime, many parents and older workers are shut out from the path to personal and professional improvement that education can offer.
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1st International Electronic Conference on Remote Sensing

1st International Electronic Conference on Remote Sensing, 22 June to
5 July 2015: http://sciforum.net/conference/ecrs-1

Welcome from the Chair of the 1st International Electronic Conference on Remote Sensing
22 June to 5 July 2015

Dr. Ioannis Gitas It is my great pleasure to welcome you to the 1st International Electronic Conference on Remote Sensing. ECRS-1 aims to promote and advance the exciting and rapidly changing field of remote sensing and contribute towards outlining the role of earth observation in monitoring the environment for a sustainable future.
During the last decade, we witnessed a remarkable increase in the number of disciplines and activities supported by remote sensing, with Earth Observation data being considered essential to most environmental monitoring activities worldwide. Indeed, remote sensing today is considered critical for addressing key challenges related to climate change, biodiversity loss, land degradation, industrial pollution, natural and anthropogenic hazards (e.g. earthquakes, floods, landslides, fires), water quality and availability, weather forecasting and early warnings, renewable energy, agriculture, forestry and natural ecosystems, coasts and oceans, topographic mapping and, national security among many others. New missions with sensors suitable for a large variety of different applications, progress in computer technology, development of new advanced digital image analysis techniques, improved access to and availability of images (satellite, airborne) and in-situ measurements, as well as the establishment of global initiatives such as the Global Earth Observation System of Systems (GEOSS) are expected to further increase the use of EO data to an even broader array of disciplines.

Hence, it seems that the future of remote sensing lies in providing numerous types of accurate, current, and multi-resolution data and derived geospatial information products readily available for every area of interest.

ECRS-1 covers research in key areas of opportunity and challenge in remote sensing sciences, including:

New Platforms and Sensors
Big Data Handling
New Image Analysis Approaches
Applications
Product Validation
Operational Applications and Services
Open Source Data, Code, Algorithm
Posters: In this section, posters can be presented without an accompanying proceedings paper. Posters will be available online on this website during and after the e-conference. However, will not be added to the proceedings of the conference.

Participants in this multidisciplinary conference will be able to examine, explore and critically engage with issues and advances in these and related areas. We hope that this event will facilitate debates on theoretical and applied aspects of remote sensing, which will yield novel ideas to the field.

The 1st International Electronic Conference on Remote Sensing will be held at www.sciforum.net/conference/ecrs-1, the platform developed by MDPI to organize electronic conferences and discussion groups.

Accepted papers will be published in the proceedings of the conference, and selected papers will be considered for publication in Remote Sensing, which is an open access journal publication of MDPI in the field of remote sensing (http://www.mdpi.com/journal/remotesensing).

We are looking forward to receiving your contributions in this unique event!

Best regards,

Dr. Ioannis Gitas
Laboratory of Forest Management and Remote Sensing
School of Forestry and Natural Environment
Aristotle University of Thessaloniki, Greece
http://fmrs.web.auth.gr/

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El petróleo barato desata una revolución energética

La caída del crudo obliga a replantear los equilibrios geoestratégicos mundiales y abre la puerta a reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Análisis: Volatilidad geopolítica

Por José Luis Barbería 23 MAR 2015


A España le ha tocado el gordo en la lotería del petróleo: unos 15.000 millones de euros, el equivalente al 1,5% del PIB, que el país se ahorrará al año si el precio del crudo se mantiene en los actuales parámetros. En el país de la ruina estructural energética, este es un raro golpe de fortuna para celebrar por partida doble; la caída del barril de brent —de referencia en Europa— arrastra al gas. “Supondrá un gran alivio para nuestra desequilibrada balanza comercial que debe buena parte de su déficit exterior a los más de 40.000 millones de euros anuales, el 4% del PIB, que nos gastamos en la importación de combustible”, se felicita Juan Luis López Cardenete, profesor de la IESE Business School y ex director general de Unión Fenosa. Un petróleo barato dará un respiro a las rentas familiares y a las cuentas de resultados empresariales. También contribuirá al aumento de la recaudación del IVA y del impuesto de sociedades. ¿Cuánto nos durará la racha?

Ahora que el Gobierno considera la reindustrialización objetivo prioritario, ¿no deberíamos aprovechar para sumarnos a la revolución tecnológica e industrial generada en torno a la energía e implicarnos en la denominada transición energética: la progresiva sustitución de los combustibles fósiles por las energías renovables? Porque si hay un país dependiente de la importación de los combustibles fósiles, ese es España. Nuestro grado de dependencia exterior en petróleo, gas y carbón es del 70,5%, frente al 53,2% de media de la UE y del 25% de EE UU. “Asistimos a una catarsis energética y a movimientos geoestratégicos en torno al petróleo que no proceden del mercado, sino de intereses ocultos. Nada será igual a lo que fue”, apunta José Luis Martínez Marín, fundador del Club Español de la Energía.

La factura energética retomará forzosamente su escalada —un año es el plazo por el que apuestan algunos entendidos—, por mucho que la aplicación de las discutidas técnicas de fractura hidráulica del subsuelo, el fracking —no competitivas, temporalmente, tras el desplome de precios—, posibilite la extracción masiva de hidrocarburos y aleje en el tiempo el catastrófico escenario teórico del crash energético global. Gracias a la “silenciosa revolución energética” que emprendieron años atrás, Estados Unidos y Canadá han obtenido una notable ventaja competitiva sobre los países europeos. El objetivo primero sigue siendo asegurarse el suministro energético para las próximas décadas, aun a riesgo de contaminar acuíferos y de desencadenar la sismicidad inducida. Pero eso no significa que las primeras potencias renuncien a desarrollar las energías renovables. No lo hace China, el monstruo contaminante que puede arrastrar a la humanidad al desastre medioambiental, y tampoco EE UU, el otro gran contaminador que roza la autosuficiencia en hidrocarburos.

El mercado mundial de crudo

¿Qué pasa en España, la otrora campeona mundial de las renovables que hace seis años atraía inversiones de medio mundo al calor de las primas establecidas por el Ejecutivo anterior? La transición energética encuentra a nuestro país con el paso cambiado, las arcas públicas vacías y el Gobierno ocupado en deshacer entuertos heredados. Las demandas de los inversores que se sienten perjudicados por los recortes aplicados a la retribución de las renovables forman ya una avalancha, mientras las industrias de alto consumo energético denuncian que la elevada tarifa eléctrica española les hace poco competitivas. La amenaza, luego levantada, de la multinacional del aluminio Alcoa de cerrar sus plantas de Avilés y A Coruña por “la imposibilidad de acceder a una energía a precios competitivos” es sintomática. “España tiene una de las tarifas eléctricas más caras de Europa y eso sin tener en cuenta el enorme déficit tarifario”, destaca Natalia Fabra, profesora de Economía en la Universidad Carlos III.

El Gobierno da por cumplido el objetivo de congelar la escalada de precios de la electricidad, que entre 2002 y 2012 tuvo un incremento del 5,9% anual. Según el ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, la nueva regulación del sector eléctrico ha conseguido que el déficit tarifario correspondiente a 2013 haya quedado reducido a 3.500 millones de euros —frente a los 10.500 previstos—. También, dejar en cero el de 2014. Es un alivio, desde luego, que el monstruo de los 25.000 millones de déficit neto acumulado haya dejado de crecer. Vista con perspectiva, la gestión política de las primas a las renovables se revela como un desastre mayúsculo que obligaría a preguntarse por las causas y responsabilidades. “Al contrario que en la solar, en la eólica se acertó bastante, se aprovechó el conocimiento de la danesa Vestas para desarrollar una tecnología y unas industrias propias modélicas. Las primas fueron generosas, pero la cosa funcionó. Hoy la producción eólica es superior a la fotovoltaica y, sin embargo, se pagan más primas por las fotovoltaicas que por las eólicas”, señala José Ignacio Pérez Arriaga, profesor de Regulación Energética en el MIT (Massachusetts Institute of Technology).

El grado de dependencia exterior en petróleo, gas y carbón es del 70%, frente al 53% de la media de la UE y el 25% de EE UU

“Más que en las primas, efectivamente muy generosas, el problema con las renovables es que no hubo disciplina y se permitió la producción de mucha más potencia de la que estaba prevista y era necesaria para cubrir la curva de aprendizaje”, explica el director del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Cayetano López Martínez. “Lo que debía ser un incentivo para la experimentación y desarrollo de las nuevas energías pasó a convertirse”, subraya, “en un producto de inversión más y una operación ruinosa para el erario público”. Vistas las demandas que presentan ahora contra España los propios consorcios energéticos internacionales que también invirtieron en nuestras renovables, no puede decirse que hayan agradecido el esfuerzo de financiar con cargo a los consumidores pasados y futuros la “curva de aprendizaje”. “La cuestión no está en llegar el primero a clase, sino en sacar la mejor nota. Nos precipitamos: lo que debía haberse hecho en quince años se hizo en dos”, alecciona Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona. Al igual que otros expertos, también él cree que este es el momento propicio para promover las renovables —producir un vatio fotovoltaico cuesta siete veces menos que antes—, aunque especifica: “Sin subvenciones ni ayudas y solo las que ya son competitivas y maduras: la eólica, la solar fotovoltaica…”.

Pero el Gobierno parece volcar todos sus esfuerzos en tratar de sacar los pies del charco legal y soslayar aquellos compromisos de primas firmados para 20-25 años que pesan como una losa sobre el erario público. La pregunta es si lo conseguirá y el problema es la inseguridad jurídica y la merma de la reputación que implican los bruscos cambios de criterios de la Administración española. “En esta materia, hay pocos países con tan alto grado de inseguridad jurídica; de ahí que las inversiones en eólica y solar estén paralizadas. Si no hubiera esa incertidumbre, estoy seguro de que esas dos renovables habrían despegado porque cada vez serán más fundamentales. Y como no tenemos un plan estratégico como país, una visión a largo plazo, no podemos aplicar una política de transición energética. Menos mal que estamos en la UE y al menos Bruselas nos va marcando un camino”, apunta José Ignacio Pérez Arriaga.

Nadie, entre los expertos, critica el empeño en impedir que la espiral del déficit tarifario siga creciendo, pero sí la paralización y abandono de todo lo renovable. A decir de estos entendidos, la única energía que no necesitamos importar ha pasado a convertirse en tabú. Hay un coro de voces con experiencia y conocimiento que sostiene que, fieles a nuestra peor tradición, nos hemos ido de un extremo a otro, sin considerar que hay industrias de éxito y con futuro. En las discusiones del Plan de Energía Estratégica para Europa (SEP Plan) en las que se fijan las prioridades de desarrollo tecnológico industrial, algunos representantes españoles han mostrado desinterés en los proyectos asociados a las renovables. Y eso que, como apunta Cayetano López, ha empezado a crearse un potente sector industrial. “La mayoría de las empresas de fabricación de paneles fotovoltaicos han caído en manos chinas, pero en la solar de concentración somos los mejores del mundo, y en el campo eólico, Gamesa, Acciona o Iberdrola son empresas muy potentes”, indica.

“Los centros tecnológicos y las industrias energéticas tienen que ir de la mano”, dice un experto

Un trabajador controla un camión durante las operaciones de carga en un pozo petrolífero en Montana (EE UU). / Daniel Acker (Bloomberg)

Es un lugar común entre los especialistas que en España no ha habido, ni hay, una política energética que merezca tal nombre. He aquí un somero muestrario de opiniones: “Somos uno de los pocos países de la OCDE que no tiene una prospección a 2040, nos limitamos a ir a remolque de la estrategia europea del 20/20/20/ (20% de reducción de los gases de efecto invernadero; aumento hasta el 20% del peso de las renovables en la energía total; mejora en un 20% de la eficiencia energética) establecida para el año 2020 y que difícilmente vamos a cumplir” (…) “Lo alucinante es que la política energética no está diseñada para la reducción del coste de la factura de abastecimiento, de la dependencia y de las emisiones” (…) “Nadie sabe qué mix energético (combinación de energías) pretende nuestro país” (…) “Política energética es pensar en el transporte de mercancías y en las viviendas, y resulta que en los últimos tiempos hemos construido cinco millones de viviendas sin el adecuado aislamiento térmico” (…) “El transporte se lleva el 31% del consumo energético y el 70% del combustible se quema en la ciudad. ¿Qué pasa con la peatonalización, la bici, el coche eléctrico? En Alemania, el ferrocarril se usa tres veces más que en España” (…) “Hay que disminuir la dependencia del petróleo, ir a la electrificación de ferrocarriles, trenes y autobuses y decidir qué hacer con las nucleares porque, si vamos a seguir contando con ellas, habría que invertir ya en su renovación. No vaya a ocurrirnos como a Alemania, que ha cerrado sus nucleares y tiene que volver al carbón, con toda su carga contaminante”.

Plantear un pacto de Estado sobre la energía sigue siendo un brindis al sol, pese a que la catarsis que está teniendo lugar dejará poco margen de decisión sobre cuestiones como las prospecciones marinas de yacimientos de petróleo y gas y la aplicación del fracking que enfrentan hoy a los dos grandes partidos políticos. En el libro blanco sobre política energética que elaboró por encargo gubernamental, en 2005, José Ignacio Pérez Arriaga ponía el énfasis en la necesidad de que la política energética fuera consensuada. “Las inversiones en energía son costosas y para muchos años. No puede ser que un Gobierno apueste por lo nuclear o se comprometa a pagar por las renovables y el siguiente no. Les recomendé que la política energética estuviera en manos de expertos y no de simpatizantes o militantes del partido en el poder de turno, pero no me hicieron caso. Los Gobiernos de distinto signo no han hecho nada para evitar que el déficit tarifario crezca y crezca. Optaron por echarse las culpas unos a otros y solo han reaccionado cuando se han visto en la boca del lobo”, afirma.

Por coyuntural que resulte, el desplome del precio del barril de brent acarreará, previsiblemente, un aumento del consumo de los hidrocarburos, y cabe preguntarse si el Gobierno no debería aumentar los impuestos sobre la gasolina para reducir el incremento del consumo e invertir ese dinero en la transición energética. Natalia Fabra cree que sí. “Los precios del petróleo son volátiles e imprevisibles. Hay que liberar a la tarifa eléctrica de las excesivas retribuciones a las nucleares y las hidroeléctricas, aumentar el peso de las renovables en el mix energético, buscar la eficiencia y dotarse de una estrategia como la que tienen Alemania, Francia, Reino Unido…”. A eso, el catedrático Mariano Marzo le añade un punto de pedagogía general. “La gente tiene que entender que la energía no es solo una cuestión de dinero, ni una mercancía más; tiene que comprender que es un bien escaso y de importancia capital, que es poder y la base misma de la sociedad del bienestar”, enfatiza. Dice que volveremos a los tiempos del “niño, apaga la luz” y que tener coche o segunda residencia será un lujo.

“O España elabora su propia política o se la impondrán desde fuera”, asegura Emiliano López Atxurra, presidente de la cátedra de energía del Instituto Vasco de Competitividad. “Política energética”, subraya, “es integrarse en el proyecto del eje franco-alemán que busca el renacimiento tecnológico e industrial europeo sobre la base de la innovación y la eficiencia energética. Hay que considerar a la energía como motor industrial y tecnológico. Si Europa no quiere perder el paso, deberá refundarse sobre una política energética y hacer que sus empresas de bienes eléctricos vayan a procesos de integración y adquieran músculo”. López Atxurra piensa que el foco de lo imprescindible se desplaza a lo tecnológico industrial, como lo demostraría la sustitución de directivos financieros por industriales en las cúpulas de los grandes consorcios energéticos. “Los centros tecnológicos y las industrias energéticas tienen que ir de la mano”, sostiene.

La otra buena noticia es que Europa va a apoyar los esfuerzos españoles para dejar de ser una isla energética y reforzar sus interconexiones de electricidad y gas con el continente. Eso le permitirá comercializar sus excedentes de producción eléctrica y aprovechar sus poderosas instalaciones de ciclos combinados de gas. Precisamente, en febrero pasado se inauguró una nueva conexión eléctrica con Francia, que estará en periodo de pruebas hasta junio. Esta permitirá duplicar la capacidad de intercambio entre ambos países, de 1.400 a 2.800 megavatios (MW), o, lo que es lo mismo, del 3% actual de la demanda al 6%.

Con sus fortalezas y miserias, España no puede desconectarse del proceso de transición energética que cambiará nuestras vidas.

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